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Clima en Guinea Ecuatorial: Temporadas de Lluvia, Temperaturas y su Impacto

Clima en Guinea Ecuatorial: Temporadas de Lluvia, Temperaturas y su Impacto

Guinea Ecuatorial posee un clima ecuatorial con altas temperaturas y humedad constante. Las temporadas de lluvia, especialmente de marzo a mayo y septiembre a noviembre, impactan significativamente la vida en ciudades como Malabo y Bata. El gobierno está implementando estrategias para mitigar los efectos del cambio climático.

Guinea Ecuatorial, ubicada en el corazón de África Central, experimenta un clima ecuatorial caracterizado por altas temperaturas y humedad durante todo el año. Las ciudades principales, como Malabo en la isla de Bioko y Bata en la parte continental, están profundamente influenciadas por este clima tropical. Las temperaturas promedio oscilan entre los 24°C y 30°C, con poca variación estacional. La alta humedad, que a menudo supera el 80%, intensifica la sensación de calor. Las precipitaciones son abundantes y se distribuyen a lo largo del año, aunque existen marcadas temporadas de lluvia. La temporada de lluvias principal se extiende de marzo a mayo y de septiembre a noviembre, con precipitaciones mensuales que pueden superar los 300 mm. Durante estos períodos, las ciudades pueden experimentar inundaciones localizadas, afectando la infraestructura y el transporte. La temporada relativamente más seca ocurre entre junio y agosto, aunque las lluvias siguen siendo frecuentes. El clima de Guinea Ecuatorial tiene un impacto significativo en la agricultura, siendo fundamental para el cultivo de cacao, café y otros productos tropicales. Sin embargo, las lluvias torrenciales pueden causar daños a los cultivos y dificultar las labores agrícolas. Además, la alta humedad favorece la proliferación de enfermedades transmitidas por vectores, como la malaria y el dengue, representando un desafío para la salud pública. El gobierno de Guinea Ecuatorial está implementando estrategias para gestionar los riesgos asociados al cambio climático, reconociendo su impacto en el patrimonio natural y cultural del país. Estas estrategias buscan fortalecer la resiliencia de las comunidades y los ecosistemas frente a los eventos climáticos extremos, asegurando un futuro sostenible para la nación.